domingo, 31 de agosto de 2014

Alquimia y Espagiria

"La humanidad sufre de una enfermedad que nos ata a nuestros dueños. La Alquimia es la ciencia que nos puede liberar, y la Piedra Filosofal es la vacuna" 
Anónimo

Podemos definir la alquimia como la ciencia que busca las primeras causas y los primeros principios, en el orden natural. En ella se opera con el espíritu universal, llave para diferenciar un proceso alquímico de uno químico, actualizando las potencialidades de la naturaleza en la materia, pero siguiendo el sendero de la naturaleza. Según Fr. Albertus, es la “elevación de las vibraciones”. Se opera sobre el reino mineral. Esta elevación vibratoria, a diferencia de los fenómenos físicos de fisión y reacciones en cadena con desprendimiento de alta energía en aceleradores de partículas, se realizan obteniendo transmutaciones a baja energía.
Es también un arte de las correspondencias, si tomamos en cuenta la descripción de la Operación del Sol de Hermes Trimegistro
 Observese en la figura de la izquierda de la Philosophia Reformata de Johann Daniel Mylius de 1622: la progresión de la aparición de los elementos en la creación del Mundo. La radiación de vida o Fuego como Causa primera y motor del Spiritus Mundi, Luego muestra como esa Energía Universal (la cual el alquimista debe reconocer como animadora de la Obra) va enfriandose hasta actualizarse en el elemento Aire, luego alejandose cada vez más de la Causa Primera o Primer Principio, se va enfriando más y más hasta transformarse en agua (cargada de Nuestro Fuego) hasta convertirse en Tierra Filosofal (esa tierra que es la materia primera de Nuestra Obra).
En la figura de la derecha vemos como el Ignis Natura es traido desde el cielo por Nuestra Agua Mercurial o Rocío (tambén Leche de Virgen). Esta posee  los tres principios de la Piedra (Azufre Mercurio y Sal)

 Observese en esta tercer figura el glifo que representa el Caos Filosófico en forma de un Agua que contiene Nuestro Fuego. Observese también la frase Sigilum Hermeticum que nos habla de un punto secretísimo del Arte: sin el cual no puede haber Alquimia. La espada y la balanza sugieren alternativamente que en Esta agua se esconde un Fuego en forma de Sal.

Nuestra Piedra viene del Cielo insuflada con el Aliento de la Energía Universal. Recordar La Tabla de Esmeralda cuando Hermes nos dice: "El viento la lleva en su seno"


La espagiria en cambio, si bien se adapta maravillosamente a la definición de la alquimia, opera sobre el reino vegetal y mineral. Y si bien realiza estupendos medicamentos espagíricos, no produce como resultado la piedra mineral o lapis philosophorum.
 Algunos Adeptos alquimistas y también algunos escritores de renombre en el Arte Hermético o Divina Ciencia tales como D'Espagñet y D'Hooghvorst nos dicen que  Nuestro Fuego Vital se esconde en el aire, pero no es cualquier aire sino Nuestro Aire (el Aire desflogisticado, que sube como vapor cumpliendo con lo enunciado en la Tabula Smaragdina)



Sucinta descripción de la Gran Obra Filosófica



¿Es importante el estado del cielo (astronómico) o el clima a la hora de practicar Alquimia? Pues, según la opinión de algunos alqimistas, si.
Debemos tomar en cuenta los siguientes factores:
  • Debe ser en primavera. En los textos tradicionales, incluso en el más esclarecedor de todos, “El Mutus Liber”, puede verse los símbolos del Carnero y el Toro (Aries y Tauro); En el Hemisferio norte esto corresponde a la Primavera, que en nuestro hemisferio Sur, corresponde a la Virgen y la Balanza (Virgo y Libra). Esto no es capricho, ya que el Espíritu Universal puede cosecharse con mayor potencia en esta época, con la ayuda de la Naturaleza.
  •  Debe ser de noche, ya que nuestro imán posee una sustancia grasa capital en la obra que se volatiliza al contacto con el astro rey.
  • Que no estemos en presencia de un eclipse lunar

 Mutus Liber: La cosecha del Rocío
Si es posible también, tener en cuenta que la Luna esté en signos de agua, o fuego y que ella, no tenga malos aspectos de Marte, ni de Saturno.





  • La fase lunar debe estar entre cuarto creciente y luna llena. En esas fases la potencia de nuestro imán para captar el Anima Mundi es la más alta.




  • El cielo debe estar claro, sin nubes. Pueden coexistir nubes bajas con la presencia del Espíritu Universal, que se eleva desde la tierra y que cae sobre ella. Para el hemisferio norte el viento debe venir del norte, o el noreste, suavemente. Para el hemisferio sur, que el viento sea suave y sople desde el sur o el sureste. 



  • Una de las diferencias que encontramos en los dos procesos, es que en la espagiria se da la circulación menor, y en la alquimia metálica, se da la circulación mayor.

    Se ha llamado a la Alquimia “Agricultura Celeste” y con razón, ya que la clave del proceso alquímico es identificar una “tierra fructificante” donde plantar “nuestra semilla” y “regarla” con un “agua de vida” que contenga el “Espíritu Universal” o nuestra “Leche de Virgen”. Se habla aquí también de un “Agua que no moja las manos” haciendo referencia gráfica de un “roble del que mana la fuente de nuestra agua”


    Nuestro Imán es la materia tan citada por los alquimistas. El Imán Filosófico es un material que ha de atraer algo, en este caso el Espíritu Universal (Spiritus Mundi).  El Imán es un estado de la materia, que debe cumplir varias cualidades para poder, según el caso, atraer el Espíritu, fijarlo o destilarlo/soltarlo.
    El Imán es solo Uno y lo provee la Naturaleza. Por ello todos los Sabios dicen que la materia es solo una (o dos de su misma Naturaleza): porque en alquimia se considera a las cosas por sus cualidades, no por sus átomos constituyentes.

    ¿Cómo encontrar, entonces, un Imán? Si queremos atraer chatarra, usaremos un imán vulgar de  magnetita. De la misma forma, al usar un Imán Filosófico, tenemos que saber primer qué queremos atraer. Por eso los antiguos decían que primero hay que encontrar al acero, y que luego el Imán nos será obvio.



    Teniendo en cuenta que en este paradigma lo similar atrae lo similar, convendría preguntarnos qué es el Espíritu Universal, cual es su función, el cómo trabaja y sus cualidades.
    Puesto que todo lo que crece viene de una semilla, el fruto debe estar contenido en su semilla. Aquí yace el secreto de la creación.
    Otro arcano fundamental de este arte es el de la preparación del “Disolvente Universal” que es también nuestro “fuego Secreto”.


    En principio, el objetivo de esta primera fase es uno, y está bien claro:
    • Conseguir el Mercurio Filosófico, también llamado Disolvente Universal, Alkhaest, León Verde, etc.



    Se puede extraer, sacar, atrapar o aislar, depende de la Vía que siga cada uno. Otra cosa importante a tener en cuenta, relativo al laboratorio es esta:
    • Trabajar en la más completa y absoluta oscuridad, o al menos alejados de la luz del sol
    Esto es primordial, y muchos son los que lo aconsejan, incluido Fulcanelli, que hace especial hincapié. Ayuda el trabajar por la noche.
    • No hay porqué trabajar en el exterior.
    Que nuestra misión sea recoger el Espíritu Universal, que es hijo del sol y la luna y que viene del cielo, no supone el tener que trabajar en el exterior. Es incluso aconsejable trabajar en un laboratorio.
    • Un buen lugar para situar el laboratorio es un sótano, bodega, ático o similar.
    Por muchas razones, un lugar así ofrece tranquilidad, estabilidad, oscuridad, etc.

    Conviene también tener en cuenta de qué trata el Arte:
    • Favorecer las buenas condiciones y evitar las perjudiciales para que la Naturaleza siga su curso.
    Y, por último, un par de consejos que siempre está bien recordar:
    • Lo similar atrae lo similar.
    • No se puede ir de un extremo al otro sin pasar por el medio.
    Estos preparativos corresponden a la primera fase de la obra, llamada también “Trabajos de Hércules”. Radica en la preparación inicial de la materia, para extraer así su “Mercurio” o “Mercurio de los Filósofos”. Hay que tomar este Mercurio de los Filósofos” y transformarlo en “Mercurio Filosófico”, esta operación consiste en prepararlo según el arte por un artificio especial. Según Fulcanelli, este artificio corresponde más a la Física que a la Química.
    La segunda fase Luego resta la preparación  a partir del azufre inicial o de los Filósofos y convertirlo en “azufre Filosófico”, quedando un caput morten que debe ser calcinado otorgándonos su “Sal Filosófica”







    La primer imagen de la izquierda nos muestra a "Nuestro Dragón" símbolo de la sal volátil, en estado inmaduro. Notese al fondo un zorro devorando a una gallina y un gallo montado encima de él. Nuestra sal "devora los metales abriendolos para alcanzar la madre del metal, su mineral". La segunda imágen es análoga a la primera: La salamandra (recordar  la mención de Fulcanelli acerca de la Salamandra de Lissieux) cocida al fuego y empujada con una lanza por un personaje (Nuestro Alquimista) símbolo de la acción del fuego secreto de la sal sobre nuestra piedra mineral. Notese la madera de roble usada como combustible (cenizas). La tercera figura es la continuación de la anterior y es una imagen de una escultura que flanquea la tumba de los duques Francisco y Margarite de Foix en la Catedral de Nantes. Notese que la dama (Sophia o madre naturaleza) ejecuta la acción del fuego secreto abriendo nuestra materia (dragón saliendo de la torre). Es aquí sin dismulos donde se muestra la acción de las dos primeras llaves: putrefacción y disolución a traves de la cual Nuestra Sal abre el mineral metálico.


    Los procesos mencionados anteriormente corresponden al proceso de”Separatio”.Una vez purificados y hechos “Filosóficos” los tres principios, se reúnen a través de una serie de operaciones para logra la “Conjunctio” (incluye procedimientos como la Fijatio, destilatio y otros).
    Entonces con la providencia del lado del alquimista se llega a la tercera Fase: una “Circulatio Major” en donde veremos la evolución de la materia por medio del fuego pasar por los procesos principales de “Putrefactio” o “Ala de Cuervo”, “Albedo” o Blanqueamiento” y filialmente, luego de varios procesos intermedios la “Rubedo”, donde si la providencia y la Gran Madre naturaleza nos ha acompañado tendremos nuestro Lapis Philosophorum.
    Pero dicha Piedra, tiene una capacidad transmutatoria débil aún, por lo que debemos perfeccionarla a través del procedimiento de “Multiplicatio”, que consiste en reproducir todo el proceso (¿desde qué parte?) para multiplicar su capacidad transmutatoria.


    Unos pocos gramos de nuestra piedra envueltos en cera y proyectados sobre cualquier metal innoble en estado de fusión, produce el milagro divino de las transmutación de dicho metal en Oro.
    También un par de granos (no más porque destruiría el húmedo radical del cuerpo del Alquimista, matándolo) disueltos en el mejor vino o brandy rectificado es el llamado “Elíxir de Vida, o Elixir de Piedra”, que al ser ingerido purga la sangre, restaura el proceso de regeneración celular, afectando incluso al ADN mitocondrial, regenera órganos y propicia la caída de uñas, dientes y cabello, para sustituirlos con nuevas  uñas, dientes y cabellos sanos. Pero lo más admirable, es que aumenta a límites inconcebibles para el profano, los procesos cognitivos, el intelecto y la sensibilidad, además de producir un cambio en la manera de percibir el mundo, tal como menciona Fulcanelli en sus Moradas Filosofales: “ Aquel que ha realizado la Gran Obra y bebido el Elixir, se encuentra en una posición de observador privilegiado, ya que puede percibir lo que el tiempo y el espacio, la materia y la energía nos ocultan, en definitiva, el Adepto se encuentra en un “Campo de Fuerza”.


    LAS TRES VÍAS

    Posterior a la preparación de la materia el alquimista puede operar eligiendo una de las tres vías:

            La vía Larga o Vía Húmeda
            La vía corta o Vía Seca
            La Vía Breve

    Vía Húmeda: se prepara la materia según los  “Trabajos de Hércules”, una vez preparada, se trabaja con Circulación Mayor,. Se embebe la materia hasta que se absorba todo su húmedo radical” y se la circula. Pude durar desde un año hasta varios años, según la pericia del operador.

    Vía Seca: Según lo que dicen operadores experimentados,  se trabaja con Antimonio (Globo crucífero o Lobo de los Metales” ) y se disuelve con el fuego secreto y espíritu universal. Se opera con altas temperaturas y el uso del crisol es frecuenta hasta lograr el Régulo del Antimonio Marcial (Marcial porque el antimonio posee impurezas de Hierro, llamado también Marte). Y se trabaja con regímenes de fuego alcanzando altas temperaturas (300°C por lo menos). Dura algunas semanas a meses. Es peligrosa ya que el Antimonio es un potente veneno y sus gases son extremadamente tóxicos. (se debe trabajar con campana de vacío o extractores para evitar inhalar el humo).

    Vía Breve: se trabaja con crisol abierto a altísimas temperaturas (600°C o más) a crisol abierto. Es peligrosísima por las eyecciones de masa y ha producido la muerte a más de un operador.


    POSIBLES MATERIAS PRIMERAS


     Antimonio
     Pirita

    Galena
    Cinabrio
     
     Cenizas de Roble



    Rocío
     


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